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domingo, 24 de abril de 2016

EXISTENCIA


No es que el budismo niegue la teoría de un Dios-Creador, pero considera la hipótesis no sólo innecesaria, sino también incompatible con los hechos conocidos. Si para poder existir el mundo debió haber tenido un creador que lo antecediera, ¿cómo es que este mismo creador llegó a existir, y por medio de qué leyes estaba gobernada su naturaleza? Si tal ser fue capaz de existir sin un creador, la única razón para asumir su propia existencia es removida, porque el mundo mismo puede igualmente existir sin una causa que le anteceda. ¿Pudiera decirse entonces que el universo y el proceso de vida tuvieron algún comienzo, o estamos obligados a pensar en términos de comienzos sólo debido a las limitaciones de nuestra propia mente?
Un comienzo es un evento que tiene que suceder en un punto específico del espacio y del tiempo. No puede ocurrir en el vacío sin tiempo porque las tres condiciones del tiempo -pasado, presente y futuro- que son necesarias para que suceda cualquier evento, no pueden darse en un estado sin tiempo. Para que cualquier evento suceda, debe existir el tiempo antes de que suceda (pasado); el tiempo en que sucede (presente) y el tiempo después de que sucede (futuro). Pero el tiempo es todo él un concepto relativo: deben existir eventos sucediéndose para hacer posible que el tiempo exista, y es sólo a través de ciertos eventos sucediéndose regularmente, tales como la rotación diaria de la tierra y los cambios de estaciones, como el tiempo puede ser conocido y medido.
El acontecer de eventos necesita de la existencia de cosas. Por cosas queremos decir objetos que ocupan espacio y que por sus movimientos entre sí marcan no sólo divisiones en el tiempo, sino también áreas medibles en el espacio. Espacio y tiempo son entonces una unidad; un todo cualitativo con partes cuantitativas o relaciones. Podemos considerarlas por separado, pero no podemos adelantar ninguna declaración sobre una que no involucre en cierta manera a la otra. En una pincelada ésta es la base de la teoría de la relatividad. El conocimiento del espacio y del tiempo depende de la conciencia y de la posición sin ningún punto fijo de observación. El movimiento espacial y temporal es común tanto al observador como al objeto observado, de tal manera que lo que puede ser conocido no es una "cosa" sino simplemente una relación.
Cuando esto es comprendido se desprende que nunca pudo haber existido un comienzo –un origen que surge de la nada– del universo o del proceso de vida. Es cierto que el universo como lo conocemos se desarrolló de la materia dispersa de un universo previo, y cuando desaparezca, sus restos, a la manera de fuerzas activas, darán nacimiento, después de un tiempo, a otro universo en exactamente la misma forma. El proceso es cíclico y continuo. El complejo espacio-tiempo es curvo, y en una construcción curva de interrelaciones no puede haber un punto de origen o salida, de tal manera que en estas series de causas relacionadas es inútil buscar una Causa Primera. Tenemos la tendencia a buscar primeras causas y las pensamos necesarias sólo porque nuestras mentes están condicionadas a la relatividad temporal y espacial; la mente, por su propia naturaleza, debe operar dentro del mecanismo del cual es ella misma una parte; sólo puede tratar con relaciones. Esta es la razón por la que se dice en textos buddhistas –"no es posible descubrir el origen de los fenómenos, y no se puede encontrar el origen de los seres obstruídos por la ignorancia y entrampados por el deseo ".
De la misma forma que un universo da origen a otro a través de la energía residual que continuamente se renueva a sí misma –eso es, por medio del principio de la indestructibilidad de la materia– en esta misma forma la vida de un ser da origen a otro ser que no es el mismo en identidad y que no implica un ser inmutable, permanente. Aquello que los une es llamado en el buddhismo "kamma", o actividad volitiva; la continuación del proceso causal es llamada "samsara", o los ciclos del renacimiento; la actualidad del renacimiento y de la existencia sin ningún principio permanente de identidad o ser es llamada "anatta".
Cuando se dice que los ciclos del mundo o períodos del mundo, conocidos en el buddhismo como kappas, son de una duración inmensurable, debe ser recordado que todos los conceptos de tiempo son relativos; los medimos desde nuestra propia posición. En un contexto espacial inmensurablemente más vasto, el contexto del tiempo se alarga correpondientemente, de tal manera que eventos que cubren millones de años con nuestros cálculos, pueden ser medibles en términos de segundos. El cerebro puede enredarse con el concepto de infinitas construcciones espaciales-temporales que encajan o se impregnan entre sí interminablemente en todas direcciones, pero no está totalmente fuera de las posibilidades de la imaginación humana. Aparece con bastante frecuencia en el pensamiento buddhista; hay un número infinito (expresado convencionalmente como "diez mil", o "incalculable") de universos y treinta y un planos de existencia que tienen amplias diferencias en la medida del tiempo.
Lo que es impensable es un estado no-causal donde ni el espacio, ni el tiempo ni los eventos tienen existencia alguna. Esto tiene que ser comprendido por medio de la percepción directa, lo que significa deshacerse de las cadenas de la relatividad y de sus conceptos y procesos, y contactar dentro de uno mismo el "asankhata" o elemento incondicionado. La mente pensante, racional y discursiva, al agotar su exploración de los fenómenos y descubrir que todos ellos son impermanentes y carentes de realidad esencial, debe trascender este mecanismo, parar los impulsos generativos, y así producir la liberación final de todos los procesos. Esta liberación final es llamada Nibbana.


Viajera....

la mente ordinaria es el camino, cada momento de la mente es el camino. 

miércoles, 28 de marzo de 2012

EL ARTE DE ESCUCHAR CON LOS OJOS DEL BUDA 4ta Parte


Por Linda Johnson

Trascripción de la Conferencia del Departamento de Artistas 30 oct
(Traducción de Simonetta Ledda)


No es el obstáculo en  sí mismo que lo determinará nuestro resultado, si no como responderemos al obstáculo. Ahora, para entender mejor de que estamos hablando, detengámonos sobre el significado de la palabra RESPONSABILIDAD. La escuchamos muy a menudo, se habla de asumir la esponsabilidad al 100%, pero muchos de nosotros se niegan a hacerlo porqué pensamos: "¿Qué? Si he tenido una discusión con Eric, ¿por qué razón debería

asumir yo el 100% de la responsabilidad? Él también estaba aquí! 50 y 50 como mucho!". Luego un día cogí un diccionario y descubrí una cosa increíble: la
palabra responsabilidad deriva de la unión de 2 palabras: respuesta y habilidad. Esto explica muy bien ese 100% del cual habla ND. Significa cambiar el karma, es decir, trasformar nuestro destino tiene que ver con nuestra habilidad en responder al problema. Este es el Budismo de la Verdadera Causa que nos enseña que nadie puede cambiar el pasado. Pero, en este mismo instante, el más precioso de todos, a través de nuestros pensamientos, palabras y acciones podemos cambiar cualquier
cosa. Lo más importante es la habilidad de estar al 100% presentes en el momento con la decisión de usar nuestra vida de forma CREATIVA. Así  es, con creatividad. De esta manera, por medio de pensamientos, palabras y acciones, podemos responder al problema de forma coherente con la dirección que queremos dar a nuestra vida, en vez de reaccionar a las situaciones por como están ahora.
Este es el Budismo de la Verdadera Causa, verdad? Porqué dice que a través de nuestros pensamientos, palabras y acciones podemos cambiar cualquier cosa. Esto es lo que muchos no captan cuando invocan.Por ejemplo, cuando entono Daimoku deseo la mejor de las relaciones con Eric. En este momento tenemos esta lucha y solo esta, verdad? Y entonces YO asumo la responsabilidad que tengamos la mejor de las relaciones, de superar este obstáculo y de crear algo maravilloso, una
relación mejor que antes de que discutiéramos. Normalmente, cuando invoco así, el resultado es que Eric y yo volvemos a discutir. "¿Pero, que pasa? Estoy invocando para estar en paz y ¿ahora reñimos más? ¡No era este mi objetivo!" Si razonamos así, no estamos viendo que esta nueva discusión nos ofrece la oportunidad de transformar nuestra relación tal como hemos estado invocando. Pero podemos obtener este resultado sólo si respondemos de forma correcta en el momento mismo de la discusión. (aplausos) El momento en el que se manifiesta el obstáculo, es lo que en el Budismo llamamos el momento crucial. El momento crucial es exactamente cuando el obstáculo aparece. Y nos está ofreciendo la oportunidad de
cambiar nuestro destino según como respondemos. Cada vez, en el medio de una discusión con Eric, que caigo en mi parte negativa y respondo desde allí, estoy condicionada por el lado  negativo del problema, que me ha atrapado y llevado a hacer más y más causas negativas que causarán la reaparición de esa tendencia en mi vida. En cambio, si logro recordar, esta es mi oportunidad y he estado invocando exactamente para que apareciera ese momento. Eso es. Los beneficios vienen a vosotros. Vosotros creáis los beneficios a través de vuestros pensamientos, palabras y acciones. Esta es la esencia de la Revolución Humana. Rev. Humana significa mirar a la cara nuestra debilidad y esta vez responder de forma diferente.Y cada vez que respondemos de manera diferente, de forma coherente con la dirección que deseamos dar a nuestra vida, un instante tras otro
hacemos causas para trasformar nuestra vida. La trasformamos minuto tras minuto, hora tras hora, día tras día. Lo más emocionante de todo esto es que cuando aprendemos a mirar todo desde la perspectiva de la Ley de Causa y Efecto y usamos el Budismo de ND – en el sentido que lo aplicamos a la realidad de  uestra vida, sin pararnos a una comprensión teórica – nuestra vida adquiere otro
sentido, porqué lejos de deprimirnos por los problemas, de interpretarlos como una señal de que la dirección está equivocada, empezamos a verlos como una oportunidad para desvelar más y más belleza en nuestra vida. Los problemas son tales solo porqué nos hundimos en su lado negativo. Cuando aprendemos a utilizarlos desde su lado iluminado de forma constructiva para que nuestra vida avance, entonces aún en medio del proceso de trasformación de nuestro destino podemos sentir verdadera felicidad. Porqué la felicidad no se limita al momento en que hemos superado la dificultad, sino que se manifiesta en cada momento en el
que la estamos venciendo, cuando no sufrimos más pensando en el problema. Cuando tomo el control del problema y lo uso de forma positiva para mi vida, en ese momento me recargo, en ese momento la vida se hace emocionante. Empiezo a ver todos mis problemas como mi misión. Y es mi misión la de vencer cualquier problema. ND nos ha dejado este Budismo para convertirnos en maestros en
solucionar los problemas de la vida. Lo que él dice es que todos los seres humanos, nosotros incluidos, encontrarán problemas y dificultades en la vida. De hecho necesitamos estos obstáculos para  obligarnos a salir de nuestra "zona confortable"! Los problemas nos  llevan a retarnos, a ir siempre un poquito más allá con respeto a donde pensábamos poder llegar. Y por eso son el ímpetu y la motivación
que nos llevan cada día a hacer más de lo que pensábamos poder hacer. Son necesarios para crecer.ND dice que nuestra vida, la que él llama Ley Mística o Gohonzon, NMHRK es ilimitada. Y esta potencialidad existe ahora mismo en la vida
de cada uno de nosotros, sin necesidad que seamos algo diferente a lo que somos. 

martes, 27 de marzo de 2012

EL ARTE DE ESCUCHAR CON LOS OJOS DEL BUDA 3ra Parte


Por Linda Johnson

Trascripción de la Conferencia del Departamento de Artistas 30 oct
(Traducción de Simonetta Ledda)


Sin embargo nos han enseñado que creamos nuestra vida a través depensamientos, palabras y acciones! Yo a esto le llamo "vivir inconscientemente". Hay mucha gente que invoca sinceramente frente al Gohonzon, pero siempre con la idea que esta fuerza externa a nosotros nos ayudará si somos bastante buenos. Oramos con sinceridad para que el Gohonzon nos conceda un beneficio y nos cuide. Y al terminar la invocación nos levantamos y no creemos que hay que ser responsables de las causas que hacemos. Vivimos con ligereza. Lo hacemos. Nosotros vivimos así. Y luego nos sorprendemos por haber invocado un millón de

Daimoku y no haber solucionado. Se nos escapa el punto fundamental. Esta práctica es mucho más profunda que la simple invocación del Daimoku. Podemos invocar un millón de Daimoku sin creer que podemos realizar aquello por el cual estamos invocando y esa va a ser nuestra oración delante del Universo.

Y el Universo es esa pantalla estupenda que nos proyecta de vuelta exactamente aquello por lo que oramos, tanto en su sentido positivo como negativo. También debemos entender que la Ley Mística y el Gohonzon funcionan en sentido positivo y negativo. Abarca todo en el Universo, y todo en el Universo en cada instante posee ambas potencialidades. No son las circunstancias en las que nos hallamos las que definen quienes somos. No podemos comprender quienes somos o descubrir uestra
potencialidad (es decir, lo que podemos ser) a través de las circunstancias que estamos viviendo. Más bien creo que nuestras actuales circunstancias estén en relación de causa y efecto con nosotros, con nuestras creencias, son el espejo de nuestras creencias. Por ejemplo, en L.A. estoy en contacto con personas que desean ser actores de éxito. Invocan muchísimo Daimoku, van a las audiciones y no ocurre nada. Siguen así durante una temporada hasta que vienen y me
dicen: "He orado muchísimo, he ido a muchas audiciones y no ha pasado nada, por lo tanto la realidad me está diciendo que tal vez debería pensar en hacer algo diferente con mi vida". Odio la palabra realidad cuando se usa de esa forma.
La realidad es el espejo de lo que eres, de tu más profundo sistema de creencias.
Deseo que empecéis a invocar con este tipo de sabiduría, llegando al  noveno nivel de conciencia para ver la vida con claridad desde el punto de vista de su real perspectiva de causalidad. Esta capacidad de ver existe siempre en vosotros, hace falta solo darse cuenta e invocar Daimoku con este tipo de convicción.
Invocad para ver las causas y los efectos que están actuando en vuestra vida. Invocad para comprender cual es la relación entre la falta de resultados y vuestros pensamientos, palabras y acciones. Muy a menudo la falta de resultados refleja el hecho de que profundamente no creemos de verdad ser capaces de lograr nuestro
objetivo. Y la Ley de Causa y Efecto es tan severa que es la única cosa en la vida de la cual no podéis escapar y a la cual no podéis engañar.Nuestra vida en cada instante refleja nuestras creencias. Lo digo porqué lo he vivido. He invocado inceramente para mi meta y al final me he dado cuenta que la realidad de la vida es que cada persona del planeta, que invoque o no, está luchando contra nuestra misma oscuridad fundamental en cada momento de su vida. En broma, pero también muy en serio llamo a esta oscuridad "nuestro gemelo demoníaco" que vive en nosotros. Y este gemelo demoníaco nunca se va de vacaciones y nunca se calla. Intentad invocar seriamente por ese gemelo perverso cuando estáis frente al Gohonzon (cuando digo frente al Gohonzon, claro que entiendo el Gohonzon que está dentro de nosotros). Vivimos nuestra vida de cada día, tal vez estamos
conduciendo para ir al trabajo y nuestro gemelo demoníaco también está trabajando. Estamos pensando en nuestra meta, aquello por lo que estamos invocando, y el gemelo demoníaco nos da enseguida un listado de 21 razones por las cuales no podemos alcanzarla. Verdad? Os ha ocurrido alguna vez? El listado está siempre en acción. Lo que he experimentado es que la forma en que reaccionamos a nuestro gemelo demoniaco determina el efecto que producimos en nuestra vida. Los pensamientos negativos no producen resultados concretos. !La
respuesta a ellos si! (aplausos y risas) Hablamos de pensamientos positivos, pero en realidad es fácil rendirse. No creo que nadie pueda pensar positivamente durante las 24  horas del día, no es natural.ND nos explica que en cada instante se enfrentan estas 2 fuerzas en  nuestras vidas. Existe la fuerza del Buda y la oscuridad fundamental  que luchan constantemente una contra la otra, dentro y fuera de nosotros. Esta es la naturaleza de la vida que hay que aceptar. Esto y
no pensar que cuando lograré la iluminación mi gemelo demoníaco se callará para siempre. No funciona así. El Budismo nos enseña, con respecto a los 10 estados de vida, que el estado de Budeidad existe dentro de cada uno de los otros 9. Entonces
hay otra dualidad, otro "dos pero no dos", es decir: también ese gemelo demoníaco posee los 2 lados, el iluminado y el oscuro. Hay un aspecto de ese pensamiento negativo que, al retarlo, se convierte en la motivación y la guía para nuestro ambio. El punto es como reaccionamos a él. Puede funcionar como el más grande Shoten Zenjin del mundo. Pero cuidado, porqué también posee un lado destructivo y la manera que escogemos para verlo y usarlo en nuestras vidas determinará el resultado que obtendremos. 

jueves, 19 de enero de 2012

EL ARTE DE ESCUCHAR CON LOS OJOS DEL BUDA 2da Parte

Por Linda Johnson

Trascripción de la Conferencia del Departamento de Artistas 30 oct
(Traducción de Simonetta Ledda)

//... Vamos a ver que quiere decir esto en relación con ser capaces de escucharnos a nosotros mismos. Primero, delante de un problema la mayoría de nosotros usa la cabeza para diseñar una estrategia para solucionarlo. Y así, muchos de nosotros, después de haber ejercitado su celebro elaborando una estrategia para ir, por ejemplo, del punto A al punto B para solucionar el problema, empiezan a orar al Gohonzon para que esta solución funcione. (risas)
Creo que esto es incorrecto. Dejadme explicar porqué. Es algo que he descubierto experimentándolo en mi vida. Pensemos en las 9 CONSCIENCIAS. Las 5 primeras son nuestros sentidos: vista, oído, olfato, gusto y tacto. El sexto nivel es la mente consciente, el séptimo la mente inconsciente. El octavo nivel es el depósito del Karma, el lugar donde guardamos todas las causas acumuladas existencia tras existencia. El noveno corresponde a la pura e inmutable realidad de nuestra vida.
Bien. Ahora, cada uno tiene un poco de fortuna y un poco de desdicha en su vida. Cada uno en los ámbitos en los que tiene suerte puede hacer todo lo que hacen los demás para conseguir lo que desea y conseguirlo. Pero en los ámbitos en los que a nuestra vida le falta fortuna, podemos hacer las mismas cosas que hace nuestro vecino y, sin embargo el objeto de nuestro deseo parece alejarse cada vez un poquito más, ¿verdad? (risas) El hecho es que los problemas a los que nos enfrentamos tienen una causa relacionada con nuestra vida. Muchas veces surgen de esa parte de nuestra vida en la que no tenemos fortuna. Y así, cada vez que usamos la mente para elaborar una estrategia para solucionar un problema, nuestra mente puede recurrir como mucho al octavo nivel de nuestra conciencia, donde está el karma, donde están todas nuestras causas. Y ese es exactamente el lugar donde NO TENEMOS SUERTE! (risas)!
Entonces, nuestro celebro pensará en una solución basada en la ausencia de fortuna y esto nos llevará a reforzar siempre más nuestro viejo esquema de respuesta. Pero nos han enseñado que invocando NMHRK se puede perforar el octavo nivel de conciencia sin ser afectados por ello y así alcanzar la pura e inmutable realidad y la sabiduría ilimitada de nuestra vida que no está contaminada por el karma. La respuesta, entonces, es la correcta para nuestra vida. No está condicionada por esa parte de nuestro karma desdichado. Es por eso que ND nos dice que debemos ser dueños de nuestra mente, en vez de dejar que ocurra lo contrario. Creo que cuando invocamos deberíamos empezar por la decisión que realizaremos X, sea lo que sea X. Luego hay que recordar que según el Budismo, creamos nuestra vida con nuestros pensamientos, palabras y acciones. En el Budismo de ND rezar es profundamente diferente del rezar en otras religiones. No estamos invocando a alguien de externo para que nos conceda algo. Más bien, rezar es la decisión que crearé el objeto por el cual estoy orando a través de causas hechas con mis acciones, palabras y pensamientos. Yo soy el creador de mi vida y me tomo la responsabilidad de crear aquello por lol cual estoy invocando.
Es decir, si yo invoco Daimoku con este tipo de decisión, entonces realizaré X. Seguro que algo realizaré. Y ¿cómo lo hago, cómo voy a lograrlo? La respuesta existe sólo en mi vida y puedo hacerla surgir cuando regreso de ese lugar (novena conciencia) donde está la convicción de que la respuesta existe dentro de mí y cuando invoco con la decisiónde sacar de mi vida la sabiduría necesaria para ver con claridad qué debo hacer para crear aquello por lo que estoy orando. Por eso el presidente Ikeda nos dice que LOS BENEFICIOS VIENEN A NOSOTROS, NADIE NOS CONCEDE BENEFICIOS.
Quiero deciros otra cosa. Debemos comprender que una de las razones por las cuales practicamos este Budismo es transformar profundamente nuestro destino en esta existencia. Todos los padres, naturalmente, desean ofrecer a sus hijos las mejores oportunidades posibles de manera que sus vidas sean mejores de la queellos tuvieron. En nuestra sociedad esto significa que es imperativo recibir una buena educación porqué sabemos que tendencialmente con una buena educación será más fácil ganar dinero y tener éxito. Pero si miramos a la vida desde el punto de vista de ND comprenderemos que no hay cantidad suficiente de educación que nos permita de trasformar el karma. Vamos más profundo. Cada uno de nosotros escogió nacer en la familia en la que ha nacido y de practicar en esa familia porqué compartimos el karma con cada uno de sus miembros. Y esto nos guste o no! Yo también! (risas) Vas creciendo y piensas: mi padre era alcohólico y por eso mi adre le dejó. Estaba lejos de mí mientras yo crecía, y ya que era alcohólico no cumplió con ninguna de las promesas que me había hecho. Siendo una niña me convencí que en el fondo había algo malo en mí, pues, de no ser así mi padre me hubiera querido. Yo odiaba lo que veía, lo que el alcohol le hacía. Lo odiaba de forma visceral. Prometí no volverme nunca como él y así no bebo, no me rodeo de gente que bebe no permito a quien me rodea beber mucho. Me da mucho miedo quien bebe porqué vi lo que el alcohol hizo a mi padre. Puedo beber una copa de vez en cuando, 1 o 2 veces al año, eso es todo. No me he emborrachado nunca en la vida, mis compañeros de la universidad lo intentaron, pero no lo consiguieron porqué yo echaba la bebida a las plantas. No me llamaba la atención la idea. Me disgustaba.
Cuando crecí, me sentí superior a mi padre porque yo no bebía. Debo de ser honesta y deciros que estoy empezando a entender que no ha sido una casualidad si nací en esta familia y que yo también tengo ese tipo de tendencia adictiva.
La razón por la cual la mayoría de nosotros no capta esto es que creemos que esa tendencia deba manifestarse en nuestra vida tal cual se ha manifestado en la vida de nuestros padres. No es así. Mi padre bebía para relajarse, para celebrar, para consolarse de las frustraciones y del sufrimiento. Yo celebro con la comida, cuando me siento frustrada como, cuando estoy deprimida como. Uso la comida por la misma razón por la que mi padre usaba el alcohol. Y entonces he entendido que no importa cuanto queremos a nuestros hijos, no importa cuanto nos han querido nuestros padres, aún así no han podido evitar que suframos a causa de nuestro karma. Pero la promesa de ND es que podemos trasformar cualquier karma en
esta existencia. Pero, de nuevo las personas malinterpretan esta práctica y piensan que solo porqué invocamos Daimoku no sufriremos a causa de nuestro karma.
No es así, en absoluto. Esta práctica se basa en la Revolución Humana, en la de mistificación de la vida y en la comprensión de que lo que nos ocurre está siempre de acuerdo con la Ley de Causa y Efecto. ND dice que debemos comprender que todo lo que está fuera de nuestra piel no está de ninguna manera separado de nosotros, aunque así nos parezca. Todo lo que ocurre tiene un nexo causal con nuestra vida, tanto con nuestro lado negativo como con el positivo. Debemos entender que creamos continuamente nuestra vida con pensamientos, palabras y actitudes. Por lo tanto practicar correctamente no depende solo de la cantidad de Daimoku que invocamos cada día. ¿Cuantos de nosotros asumen la responsabilidad de las causas que hacen en cada momento? Cuantos de nosotros asumen la responsabilidad de sus pensamientos, palabras y actitudes?                                                                                                                       ...// Continuará 

martes, 17 de enero de 2012

EL ARTE DE ESCUCHAR CON LOS OJOS DEL BUDA - 1ra Parte


Por Linda Johnson

Trascripción de la Conferencia del Departamento de Artistas 30 oct-2003
(Traducción de Simonetta Ledda)

Creo que es la capacidad de escucharse a uno mismo, a nuestro yo verdadero y de mirar a toda la vida según la Ley de Causa y Efecto. De esto hablaré. Para poder escucharse a uno mismo, a nuestro yo auténtico, a nuestra capacidad ilimitada de sabiduría para comprender cual es la respuesta justa, primero debemos aprender a practicar correctamente. Pienso que demasiada gente practica este budismo con lo que yo llamo un "estilo de vida cristiano-budista". Y el problema es que cuando no practicamos correctamente, los resultados que conseguimos son mínimos comparados con los que podríamos conseguir con una práctica correcta. Entonces, el primer punto es que demasiada gente ora al Gohonzon como

si fuese un dios o una fuerza fuera de ellos. La actitud con la que invocamos, con la que nos sentamos frente al Gohonzon es muy importante. Cuando voy a las reuniones veo a la gente estar mal y agitarse. Entonces me pregunto que es lo que los anfitriones les explican del

Budismo. Mi miedo es que seguimos explicando el Budismo tal cual nos lo explicaron a muchos de nosotros cuando yo empezé a praticar en los años 70. Es decir: invoca pensando poder obtener todo lo que deseas. Sin explicaciones más profundas, alientan a la gente a empezar a

invocar, rezando al Gohonzon (que desde el punto de vista físico es efectivamente un objeto fuera de ellos) como si existiera antes de ellos. Así se empieza a invocar de esta manera, como si estuvieramos suplicando, pidiendo a esta fuerza, a este Gohonzon de concedernos, por favor, beneficios. Esta no es la manera correcta de practicar el Budismo.Por lo tanto, en primer lugar quisiera hablar del Gohonzon como objeto físico externo. Desde cierto punto de vista escucharse a uno mismo depende de cuanto uno realmente, profundamente, con cada fibra de su ser, entiende que el Gohonzon es él, es su propio ser. Nichiren Daishonin dice: "Nunca busque este Gohonzon fuera de usted mismo", pero cuantos de nosotros han entendido este punto? En mi caso me ayuda mirar al Gohonzon de manera diferente de lo habitual. Como todos sabemos, NMHRK está escrito exactamente en el centro del Gohonzon. Esto porque ND comprendió que la esencia del Sutra del Loto está incluida en las palabras NMHRK y pudo comprenderlo a partir del Sutra del Loto, que es Shakyamuni. El Buda Shakyamuni es

digno de la más alta consideración. Fue a partir de su enseñanza que ND se iluminó a esta verdad de la vida y al hecho que su misión era revelarla. Esta es la esencia, la clave que puede desbloquear el potencial humano que existe dentro de cada ser viviente. Ahora, sabemos que en la cultura Asiática se lee desde derecha hacia izquierda. Al contrario de como leemos nosotros. En la cultura Asiática si se quiere rendir homenaje a alguien, el sitio de máximo

respeto es a la derecha. Si miramos al Gohonzon el Buda Shakyamuni debería estar a nuestra

derecha, a la derecha de NMHRK, pero no, está a la izquierda. La razón profunda por la cual ND colocó al Buda Shakyamuni a la izquierda es que quería subrayar que todos los seres humanos somos iguales, que cada uno posee de igual forma ese Buda potencial en su vida.

En la simbología budista el mentor tiene la boca abierta y el discípulo cerrada porqué le está escuchando. Y así, de acuerdo con el espiritu con el que ND inscribió el Gohonzon y con la cultura Asiática, el maestro debería estar a la derecha, en cambio está a la izquierda, para dejar claro que el maestro no es superior al discípulo, son iguales. Otra cosa que me emociona mucho, aunque sin saber leer todos los carácteres del Gohonzon, es saber que representan las 2 caras de la vida. Todos los atributos positivos intrínsecos a cada ser viviente,

así como esa oscuridad fundamental que junta a estos co-existe dentro de cada vida humana.

ND nos dice que no existe vida humana que tenga una parte sin la otra. Cada vida en cada instante posee siempre las 2 potencialidades. Los carácteres que representan estos 2 aspectos están inscritos en el Gohonzon. Además, aunque no lo sé ver sola, me gusta la idea que ND haya escrito en el Gohonzon estos carácteres que representan cada aspecto de la vida de manera que cada uno esté mirando hacia el centro como nosotros. Cada carácter está escrito para estar direccionado hacia NMHRK. Pensad en la Ceremonia en el Aire, estamos todos formando un círculo, NMHRK es el eje del universo y todos nosotros estamos alrededor mirando hacia NMHRK. Cada carácter está dirigido hacia el centro. ¿Porqué esto? Porqué ND nos está lanzando un mensaje, o sea que debemos basar nuestra vida en la Ley, nunca en la persona. Es la Ley Mística la que ha permitido a cada Buda expresar su repleto potencial, esa es la clave, es el centro de todo. Debemos hacer de

NMHRK el centro de nuestra vida, lograr basar nuestra vida en NMHRK.  ...//  Continuara...

martes, 3 de enero de 2012

Cantando con el corazón


Buscando vas por el mundo, sin detenerte a pensar
En medio de un laberinto; la paz que quieres hallar
Abriendo un poco los ojos; mirando dentro de ti
Encontrarás la respuesta; para sentirte feliz....
Cantando con el corazón; con esta fé que es nuestra guía
Cantando siempre la oración, transformas pena en alegría
Mañana y tarde cantaras y poco a poco día a día
Veras que todo cambiará; iluminando nuestra vida.

jueves, 3 de noviembre de 2011

CANTA, CANTA

Buenas tardes, les dejo esta linda canción, que compuso la Sra. Regina Alcover y la canta junto a su famoso hijo GIANMARCO en los coros estan los hijos de Gianmarco, espero les guste porque la Sra. regina la compuso para la SGI.La cancion debe durar 3' 54" de no ser asi por favor enviar correo a eduravi@gmail.com para solucionar el tema.



miércoles, 15 de septiembre de 2010

Puliendo nuestras vidas hasta merecer la pareja ideal

Uno de los sufrimientos de crecimiento más grandes por los que la mayoría de nosotros atravesamos es el proceso de hallar a nuestro compañero ideal.
Muchos encuentran esto tan extenuante, tanto emocional como físicamente, que intentan todo lo que se les ocurre para vencer este dolor. Pero a pesar de sus repetidos intentos, no pueden hacer nada para evitar que esto se transforme en algo crónico en sus vidas.

¿Cómo podemos hallar a la persona correcta en el momento correcto, enamorarnos y valorarnos mutuamente al mismo tiempo? El hecho de no saber cómo actuar frente a tantos factores, criterios y variables tan complejas que intervienen en el encuentro de estas dos personas únicas, aún atravesando una interminables frustración y tormento y luchando a través de incansables ensayos y errores, nos deja a la mayor parte de nosotros, cuando menos, desconcertados.

El éxito en la búsqueda de nuestro compañero ideal aparece entonces como una meta muy ardua y difícil de alcanzar. Pareciera que los afortunados son apenas un puñado entre cientos de miles. Pero aún siendo así de escasa la probabilidad, es alta si la comparamos con aquella de encontrar y abrazar el Sutra del Loto. Veamos qué nos dice Nichiren Daishonin acerca de esta posibilidad:
“Así, encontrar este sutra es tan raro como el florecer de la flor de udumbara, que sucede tan sólo cada tres mil años, o comparable a que la tortuga de un solo ojo encuentre flotando un trozo de sándalo, lo cual ocurre sólo una vez en innumerables e interminables kalpas.”
El Daimoku del Sutra del Loto. WND p 143.

¡Atención entonces!, nosotros como practicantes del Budismo de Nichiren que invocamos Nam-Myoho-Rengue-Kyo, nos hemos hecho acreedores al premio máximo.

Nichiren Daishonin continúa diciendo:
“El octavo volumen del Sutra del Loto de la Ley Maravillosa establece que aquél que acepta y propaga el Sutra del Loto disfrutará de inmensa buena fortuna.”

Entonces, no queda duda de que, como practicantes del Sutra del Loto, hemos heredado esta inmensurable y omnisciente buena fortuna. En tanto realicemos las causas correctas, seamos capaces de manifestarla y disfrutarla. De este modo, si aplicamos la estrategia del Sutra del Loto al cuidadoso pulimento de nuestras vidas, ya nos estamos preparando para reclamar esta buena fortuna que está a nuestro nombre. Y entre las diversas clases de buena fortuna, se encuentra aquella de hallar a nuestro compañero ideal, a pesar de que las probabilidades parezcan escasas.

En la misma carta, el Daishonin señala:
“Cuando el Sutra del Loto fue predicado y la luna de la enseñanza teórica apareció en el cielo, primero alcanzaron la iluminación los bodhissatvas de ojos excelentes, luego las personas bizcas de los dos vehículos y, por último, hasta los ojos ciegos de las personas comunes fueron abiertos.”
Así, con nuestros ojos bien abiertos, la puerta de la sabiduría de Buda, esa sabiduría inherente a la vida humana, también fue abierta. Aplicado a nuestro tema, ¿qué clase de problema es este al que no podemos encontrarle una solución y qué clase de laberinto es el asunto amoroso del que no podemos encontrar un camino directo hacia la salida?
El budismo enseña que todos los problemas y sus soluciones provienen desde dentro de nuestras propias vidas. Por lo tanto, si hemos venido teniendo dificultades en hallar a nuestro compañero ideal, sabemos que es en nuestro interior donde se encuentran en última instancia las respuestas acerca de cómo alcanzar esta meta.
Lo primero que podemos hacer en nuestras vidas es construirnos a nosotros mismos antes que nada.
Nuestro objetivo mínimo debería comenzar por convertirnos en personas dignas de ser amadas. Y el objetivo final es pulir nuestras vidas de manera que atraigamos a los candidatos ideales como imanes llenos de promisorias retribuciones por habernos confiado sus corazones.
Para alcanzar tales objetivos, en primer lugar y antes que nada es recomendable que comencemos una campaña de daimoku para elevar nuestro estado de vida y hacer emerger nuestra sabiduría.
Según el principio de “unidad de persona y su medio ambiente”, a menos que nos elevemos del nivel en el que nos encontramos ahora, siempre seremos presas del consabido medio ambiente conflictivo y de sucesos perturbadores que no son más que el fiel reflejo de nuestro estado de vida.
Una serpiente se aparea con otra serpiente, mientras que un ser humano hace pareja con otro ser humano, una persona cuyo estado se vida se encuentra en el Estado de Tranquilidad, normalmente no buscará una relación con otra persona cuyo estado de vida esté permanentemente en Animalidad o Hambre.

En lo que atañe a nuestro compañero ideal, todos tenemos nuestras condiciones y aspiraciones en mente: si somos humildes y conservadores, normalmente buscaremos a alguien que posea un perfil similar al nuestro.
La mayoría tiende a desear a alguien que es o potencialmente será más elevado que uno mismo, tanto en personalidad y habilidades como en logros o aspectos financieros. Como seres humanos, es natural que adornemos, busquemos y admiremos a personas con cualidades mejores que las nuestras.
Si aspiramos a conseguir a alguien con las mejores cualidades posibles como nuestro compañero para toda la vida, la manera segura de lograrlo es desarrollarnos nosotros mismos hasta lograr vivir según los mismo –o aún más elevados –criterios que aquellos que exigimos de ese compañero perfecto. De esta forma, no malgastaremos nuestro tiempo en vano tratando de alcanzar aquello que está fuera de nuestro alcance. En otras palabras, lo mejor es que primero “reparemos y actualicemos” todo nuestro ser de manera tal de merecer el amor de nuestro compañero ideal. Y para alcanzar este objetivo, la revolución humana constituye la clave fundamental.

¿Somos felices y saludables mental y físicamente?, ¿somos personas positivas, con confianza en nosotros mismos, activos, diligentes?, ¿cuánta fuerza tenemos y qué hemos logrado en la vida que merezca el respeto, admiración y aceptación de los demás?, ¿estamos tratando realmente de aplicar todo nuestro esfuerzo en extraer nuestro máximo potencial con el propósito de avanzar?, ¿estamos transformando nuestros defectos en virtudes con las cuales podamos engalanar nuestra vida para que brille más y más aún?, ¿somos esa clase de persona adorable y amigable que nosotros mismos estamos anhelando encontrar y con la cual convivir?
En su “Carta a los Hermanos”, Nichiren Daishonin nos proporciona una vívida descripción de la estrecha relación que existe entre marido y mujer: “Cuando un marido es feliz, su esposa se siente colmada. Cuando un hombre es ladrón, su esposa también termina por serlo. Esto no sólo es un hecho limitado en ésta existencia. El marido y la mujer tienen una relación tan íntima como el cuerpo y la sombra, como la flor y el fruto, como la raíz y las hojas, en cada existencia de la vida. Los insectos se alimentan de los árboles en que viven y los peces beben del agua en que nadan. Si la hierba se marchita, las orquídeas se lamentan; si los pinos crecen frondosos, los robles se regocijan.” - WND, p 501

En otras palabras, dos personas permanecen juntas, comparten sus vidas o experimentan sus karmas combinados juntos, pero no están juntas sólo por producto del azar. Están juntas por razones concretas. Aquellos que poseen buen karma pueden compartir su buena fortuna con aquellas personas que poseen la buena fortuna de disfrutarlo. Aquellos que tienen un profundo y oscuro karma, sólo estarán junto a alguien cuyo destino –o al menos parte de él –sea igualmente oscuro y pesado. Un hombre tierno y afectuoso no calificará para interpretar el papel de marido en la vida de aquella mujer cuyo karma es casarse con un hombre abusivo. En cambio, él corresponderá a una mujer que posea el buen karma de disfrutar el tierno amor de su hombre.
Por lo tanto, su somos los suficientemente sabios, antes de emprender la búsqueda del Sr. o la Sra. Apropiada, erradicaremos nuestro mal karma y crearemos buen karma primero. De esta manera, nos convertiremos en personas de mejor fortuna. Esto nos ahorrará el atravesar por muchos sufrimientos indeseables y evitables.


Una miembro de la División Juvenil Femenina (DJF), inteligente y hermosa, debió sufrir reiteradamente a causa de su karma de relaciones destructivas. Su karma había sido encarnado continuamente por una serie de jóvenes de un perfil muy parecido, que se sucedían en su vida como si fuera una carrera de postas. Cada vez que iniciaba una nueva relación, ella se sentía tan atraída hacia su nueva pareja que rápidamente le entregaba su cuerpo y su corazón, convirtiéndose así en alguien subordinada por completo a ese hombre. Se había brindado fácilmente a aquellos hombres que buscaban conquistas fáciles. Como resultado, ellos no la valoraban, sino que, uno tras otro, la abandonaban cuando el entusiasmo por la novedad se desvanecía.
Obviamente, ninguno de ellos era el hombre con quien se suponía que compartiera su vida, y su karma volvía a tenderle una trampa en el momento preciso a causa de que carecía de sabiduría para distinguir lo bueno de lo malo. Ella no tomaba conciencia de este gran problema de su karma hasta que se esforzó el cuádruple en su daimoku y en las actividades por el Kosen-Rufu.
Entonces fortaleció persistentemente su fe, práctica y estudio con el objetivo de erradicar su karma de relaciones tóxicas, trabajando también así firmemente en su revolución humana. En su caso, tuvo que forzarse dolorosamente a no saltar rápidamente a una nueva relación hasta que no tuvo claro que no había transformado su vida.
Ella ha encontrado por fin su compañero ideal, una persona completamente diferente de aquéllas con quienes se habían relacionado en el pasado. Ahora puede tratarlo con auténtica ternura ya que existe reciprocidad por parte de él, que le retribuye con más amor y cuidados aún. Sin embargo, esto sólo ocurrió a partir de que ella elevó su estado de vida y cambió su óptica hacia los hombres, pudiendo así reconocer y elegir a este afortunado hombre que armoniza perfectamente con ella.

Tres años de práctica diligente, entre lágrimas y experiencias desgarradoras, fueron realmente duros hasta que pudo triunfar en su búsqueda de erradicar el mal karma de las relaciones, pero fue un esfuerzo bien invertido. Si nunca lo hubiera hecho, hoy todavía estaría tropezando y sufriendo a causa del mismo karma, probablemente por el resto de su vida.
La segunda respuesta que nuestra vida puede dar es elegir sabiamente.
No querríamos arriesgar nuestra felicidad atándonos a alguien sólo porque esa persona está disponible para nosotros, ¿verdad? Si lo hacemos, sólo nos cabe esperar un interminable sufrimiento. El sentirse desesperadamente solo, el temor de que no haya otra oportunidad de encontrar a un compañero mejor o el creer que no merecemos a alguien mejor no son motivos suficientes para mecánicamente desvalorizarnos y bajar nuestras expectativas. Es mejor dejar que el corazón continúe anhelando un gran amor que llenar ese doloroso vacío sin criterio alguno.
También aquí, haríamos bien en transformar antes que nada toda esa energía proveniente de la desesperación, el temor y el conflicto interior en combustible que forje nuestro propio desarrollo.
Echemos una mirada a cómo es una armoniosa y sólida unión ante los ojos del Daishonin:

“El hiyoku es un ave de un cuerpo y dos cabezas. Ambos picos alimentan el mismo cuerpo. Los hiboku son peces que poseen un solo ojo. Por eso el macho y la hembra deben permanecer juntos durante toda la vida. El marido y la mujer tendrían que ser así.”
Carta a los Hermanos, WND p 502.

Una relación ideal debería ser recíprocamente nutritiva. Es muy importante que, con nuestro compañero, nos inspiremos y alentemos, respetemos y valoremos, motivemos y fortalezcamos el uno al otro. Que podamos compartir sueños y esperanzas, que abracemos las creencias y el carácter del otro, que juntos vertamos lágrimas frente a la adversidad y que trabajemos como dos en cuerpo pero con una sola mente que posee objetivos comunes. Que nos aseguremos que ambas partes seamos maduras, sinceras, independientes, auténticas, positivas, protectoras y deseosas de mejorar y crecer.
No nos gustaría vernos involucrados con alguien cuya energía es inherentemente destructiva y obstructiva de nuestra felicidad. Si nuestro compañero en perspectiva tiende a ser dominante o a avasallarnos de manera poco razonable y no nos sentimos seguros de nuestra habilidad para amoldarnos con alegría a una personalidad tan fuerte, apliquemos nuestra sabiduría y sentido común para alejarnos de esa relación. Tenemos que estar atentos y no saltar ciegamente hacia una relación predeciblemente condenada y dolorosa desde el mismísimo comienzo.

La tercera respuesta que nuestra vida puede dar a resolver nuestro problema de relación es renovar la imagen que hemos venido teniendo de los que debe ser un compañero ideal.
En verdad, mirándolo superficialmente, es difícil encontrar a alguien cuyas fuerzas y debilidades se adapten a las nuestras de manera perfecta. Pero, depende de nosotros el cómo pensemos y actuemos para complementarnos el uno al otro y crear valor de las aparentes fallas de nuestro compañero.
Cuando los ideales y deseos de ambos lados no están balanceados o están confrontados, antes de considerar la relación como condenada al fracaso y romper el compromiso o de apurarnos a terminarla, hay todavía algo que podemos intentar. De hecho, el activar nuestra sabiduría nos hace tomar conciencia del distorsionado retrato que habíamos pintado de nuestro compañero. También podemos emplear las enseñanzas del Budismo de Nichiren Daishonin para obtener una imagen realista, vívida y positiva de la misma persona.
Hay diferentes ángulos desde los cuales podemos reconsiderar nuestra opinión de nuestro compañero y hallar formas de corregir y ajustar las diferencias de ambas partes.
¿Son esos problemas fundamentales para nuestra relación, algo definitivamente insoportable en el largo plazo?, ¿están instalados sin que exista la menor posibilidad de mejora o cambio?, ¿son únicamente responsabilidad de nuestro compañero?, ¿o bien son el producto de nuestra propia mente ilusionada por la función de los Tres Venenos de la codicia, la furia y la estupidez? Y, los que es más importante de todo, ¿poseemos la sabiduría para ver la realidad de estos vínculos como una manifestación de nuestro propio karma, y estamos dispuestos, por tanto, a asumir total responsabilidad?, ¿qué podemos hacer para ayudar a nuestro compañero y dar un giro en nuestra relación?
¿Alguna vez se peguntaron por qué un hombre al que dejaron se convierte en pareja de otra persona? “Los que uno deshecha es el tesoro de otro.”, dice el refrán. Vale decir, el valor de todo es relativo, dependiendo de su vínculo con el medio ambiente y del ángulo desde el cual lo miramos. ¿Significa esto que podemos reconfigurar el patrón de nuestra relación sin necesidad de cambiar de compañero?, ¡Sí!
Y aquí viene la importante cuestión a tener en cuanta y la verdadera tarea de realizar: ¿podemos brindarlo a nuestro compañero espacio para vivir su propia vida en lugar de envolverlo en la estrecha mira de nuestros esquemas mentales?, ¿deseamos aplicar la sabiduría, misericordia y fuerza –nuestra naturaleza de Buda –para transformar en medicina?, ¿recorreremos este nuevo camino, dondequiera que éste nos lleve, con una actitud positiva y crearemos nada más que buenas causas para nuestra relación?, ¿queremos realmente aplicar nuestra sabiduría y misericordia para comprender el punto de vista de nuestro compañero y practicar éste budismo en su nombre para ayudarlo a transformar su karma y erradicar su sufrimiento?
La cuarta respuesta para ayudarnos en nuestra relación es reflexionar acerca de lo que queremos y estar bien preparados para lograrlo. En otras palabras, determinar lo que queremos, así como también determinar que llevaremos a cabo lo que sea necesario para merecerlo.
Los deseos, necesidades y aspiraciones de las personas varían, y los criterios que ella se fijó puede que no coincidan con el de muchas personas। No importa la magnitud de lo que nos propongamos: si hacemos la causa necesaria, recibiremos el correspondiente efecto.



TOMADO DE BUDISMO NING - http://www.budismosgi.com

domingo, 22 de agosto de 2010

EL PODER DE LAS PALABRAS

Por DAISAKU IKEDA



Una conversación sincera de vida a vida puede suavizar y derretir hasta corazones congelados.



Tengo recuerdos intensos de encuentros con personas cuyas voces y palabras me han conmovido a través de los años. Uno de ellos que me viene en mente sucedió durante la visita a la región de Guilin de China, una bella tierra montañosa, con neblina y ríos.


Caminando, nos encontramos con dos jóvenes muchachas de 15 ó 16 años, vendiendo hierbas medicinales cerca de un río. Ellas llevaban una cesta llena de hierbas e invitaban a los transeúntes con vibrante voz a comprar sus mercancías. "Ni hao (hola)” las llame. "Ni hao" me sonrieron: "Ofrecemos cualquier tipo de medicina. Escojan las que quieran.”


Me sonreí del buen humor de ellas y pregunté: “¿Tiene algo para ponerme más inteligente?” Se quedaron sorprendidas, pero sólo por un instante: “lo siento, acabamos de vender el último.”


Nuestro grupo estalló en risas a esa ingeniosa respuesta y sentimos calidez como si una suave brisa primaveral nos hubiera rozado. Como dice un proverbio chino: “Aun una simple palabra dicha desde la bondad puede entibiar el corazón en el peor invierno".


Recuerdo con cariño que mi esposa y yo terminamos comprando hierbas como recuerdo y a veces me pregunto cómo estarán estas muchachas y sus familias. Creo que el diálogo sincero de vida a vida puede suavizar y derretir hasta los corazones congelados. Hablar con alguien cara a cara puede cambiar la vida de esa persona y la vida de uno mismo.


Hoy en día vivimos en medio de un diluvio de información desalmada. Mientras más nos apoyamos en una comunicación unidireccional, como lo es la radio o la TV o la comunicación escrita, más siento la necesidad de insistir en el valor del sonido de la voz humana. La simple, pero preciosa interacción de voz a voz, persona a persona; el intercambio de vida a vida. Admiro a personas como el gobernador Frivaldo de la provincia de Sorsogon. Me dijo que a menudo se encontraba con su gente de igual a igual. Comparado con la facilidad de presentarse con una imagen artificialmente pulida, hacer este ejercicio puede parecer tedioso. Pero a través de sus pacientes esfuerzos, entiendo que el Sr. Frivaldo haya podido ganarse un verdadero respaldo y confianza.


En una conversación cara a cara, el oyente puede formular preguntas o estar en desacuerdo con su interlocutor y esto puede provocar en él que a su vez se ponga a reflexionar sobre sus propios puntos de vista. El proceso es dinámico y multifacético, creando goce mutuo y entendimiento.


Por mi parte, me encanta hablar con todo tipo de gente de todas partes del mundo. Siempre aprendo algo nuevo y encuentro estimulante estar expuesto a diferentes maneras de pensar. Esta es una forma de nutrirse espiritualmente.


Mi experiencia ha sido que no importa cuán fuerte puede ser la incertidumbre inicial o la hostilidad que otra persona pueda sentir hacia uno, si se acerca a ella con completa sinceridad y le dice la verdad, ésta le responderá invariablemente de la misma manera.


Recuerdo haber sostenido un diálogo con representantes del Islam. Unos amigos trataron de convencerme que sería muy difícil pero sentí que no podíamos tener tales prejuicios. Nunca se sabe lo que se puede lograr antes de haber probado. Sugerí que el diálogo no tenía porque ser sobre la doctrina religiosa. Podríamos empezar hablando de los problemas que todos tenemos como seres humanos, enfocados hacía la cultura y la educación. También podríamos hablar del deseo de paz, algo compartido por la gente en todo el mundo.


Una conversación cara a cara puede parecer muy sencilla, pero en realidad es la más poderosa herramienta que tenemos para generar cambios positivos. Podemos intercambiar ideas en un nivel muy humano y personal con una base de respeto y fe en la bondad esencial del otro.


Todos somos iguales y no hay nadie superior o inferior.


El escritor francés Montaigne amaba el diálogo y siempre tenía una mente abierta. Él decía: “Ningún planteamiento me sorprende, ninguna creencia me ofende, no importa cuán opuesta pueda ser a la mía.” Para él, el diálogo significaba la búsqueda de la verdad, encontrarla y abrazarla sin importar de quien viniera. Como tenemos dos oídos y una sola boca, quizás deberíamos escuchar dos veces más de lo que hablamos. Ciertamente si somos rígidos o prejuiciados nadie se acercará a nosotros con corazón abierto.


A veces nuestros intentos para empezar un diálogo pueden ser menospreciados o ignorados. bebemos recordar que el rechazo y las decepciones son inevitables en la vida y seguir intentándolo. Mantener un diálogo requiere de mucha paciencia y perseverancia. Necesitamos desarrollar un fuerte sentido del yo que nos permita ver claramente las emociones de la otra persona y acercarnos con calma pero progresivamente a sus corazones.


El obstáculo más grande para un diálogo exitoso es generalmente el excesivo apego al propio punto de vista. Por ejemplo, un desacuerdo entre un padre y su hijo no puede ser solucionado mientras el padre ve las cosas como padre y el hijo como el hijo.


Dentro de un diálogo genuino es mejor si podemos ver cualquier tipo de confrontación como otra forma de conectarnos. Si padre e hijo pueden verse a sí mismos compartiendo un fin común, -lograr una familia unida- las cosas pueden cambiar sorpresivamente hacia lo mejor. Mientras más elevado sea el sentimiento que nos une, más podremos abrazar a los que difieren de nosotros y asegurar ese diálogo nos llevará hacia una salida fructífera


Tanto si el problema viene de una sola familia o de una escala internacional, si los que están involucrados pueden ver las cosas desde una perspectiva elevada, con un propósito común, los engranajes del diálogo se dirigirán hacia una dirección positiva.


Si más gente se dedicara a un diálogo de una manera definitivamente abierta, estoy seguro de que los inevitables conflictos de la vida humana conseguirían una solución más fácilmente. Los prejuicios dejarían camino al entendimiento y la guerra a la paz. El diálogo genuino resultará en la transformación de puntos de vista opuestos, transformando las brechas que separan a la gente en puentes que las unen.


Derechos Reservados © Soka Gakkai

viernes, 28 de mayo de 2010

ALGUIEN EN QUIEN CONFIAR

por DAISAKU IKEDA


Tuve la suficiente buena fortuna de encontrar en Josei Toda este tipo de maestro en extremo sobresaliente y talentoso. Él era alguien en quien yo podía depositar toda mi confianza. Algunas veces un solo encuentro puede cambiar el curso de nuestra vida. Mi reunión con Josei Toda en agosto de 1947 fue así. Era una tarde húmeda y cálida. Tokio aún lucía frescas las cicatrices de la guerra. Como un vasto terraplén quemado, en el desolado paisaje había, esparcidas, rudimentarias barracas y viejos refugios antiaéreos. Eran tiempos de cruel escasez económica y de confusión.

Nuestros maestros de escuela, quienes habían hablado con tanta pasión sobre la grandeza del Emperador, de repente comenzaron a alabar la grandeza de la democracia. Parecía como si no quedase nada en lo que valiera la pena creer.

En un ambiente así, resultaba esencial encontrar algo a qué aferrarse. Me uní a un grupo de unos veinte jóvenes de mi vecindario que formaron un círculo de lectores, en una búsqueda desesperada de respuestas en la literatura y en la filosofía y juntos tratamos de encontrar algún tipo de significado o dirección para nuestras vidas.

Cada uno traía cualquier libro que se hubiera salvado de las llamas, y con eso alimentábamos nuestra hambre por la palabra escrita. Compartíamos nuestras impresiones en discusiones y debates sin fin.
Habiendo sido tan viciosamente traicionados por los líderes militaristas japoneses, sentíamos que no había nada ni nadie en quién confiar. Si existiese alguien digno de confianza, sólo podría ser quien se hubiese opuesto a la guerra, aun teniendo que ir a prisión por ello.
Un día, un viejo amigo me invitó a una reunión sobre la “filosofía de la vida” en un hogar cercano. Mi curiosidad chispeó, me puse en camino hacia la reunión.

Al llegar vi a un hombre cuarentón. Su voz era más bien ronca, pero daba la impresión de estar completamente sereno. Los gruesos cristales de sus anteojos captaban la luz. Al principio, no pude comprender lo que estaba diciendo, algo acerca del budismo. Pero luego también hizo penetrantes comentarios sobre diferentes temas, desde las cuestiones candentes de la vida diaria hasta política contemporánea.

Estaba claro que este no era un sermón religioso tradicional, ni era una disertación sobre filosofía. Sus palabras eran concretas y estaba utilizando eventos y ejemplos comunes para explicar verdades profundas. La habitación estaba llena de personas con ropas andrajosas, pero había un aire de energía e inspiración.
El Sr. Toda era distinto a cualquiera que yo hubiese conocido anteriormente. Hablaba en un lenguaje simple, casi tosco, y sin embargo irradiaba calidez. Resultó extraño, pero sentí que de alguna manera lo conocía, que era un viejo amigo.

Cuando hubo finalizado su alocución, el amigo que me había traído nos presentó. Él me miró intensamente con sus ojos brillando tras los lentes. Soltó una sonrisa cálida de bienvenida y al tiempo preguntó:

“Bien, ¿Cuántos años tienes ahora?”
“Diecinueve”, respondí, impulsado por una extraña sensación de familiaridad. Él dijo con nostalgia que esa era la edad que tenía cuando vino por primera vez a Tokio.
Me hallé a mí mismo interrogándolo sobre cosas acerca de la naturaleza de la vida y de la sociedad que me habían estado molestando.

Sus respuestas fueron completamente francas y directas, lo cual sugiere la presencia de una mente muy aguda. Por primera vez en mi vida sentí que la verdad estaba muy cerca, al alcance de la mano. Él irradiaba convicción. Cuando me enteré que había estado dos años en prisión por oponerse a la guerra de agresión japonesa, manteniéndose fiel a sus creencias en medio de todo, supe que éste era alguien en quién podía depositar toda mi confianza.

Mi casual encuentro con el Sr. Toda resultó ser un momento decisivo en mi vida. Diez días después me convertí en miembro de la Soka Gakkai, la organización budista dedicada a llevar un mensaje práctico de esperanza y autopotenciación a la gente común que guiaba Toda. La organización casi había sido aplastada por la opresión castrense durante la guerra.

También comencé a trabajar en la compañía editora de Toda, desde enero de 1949. El trabajo era arduo y las horas pasaban lentamente. Sacudida por la guerra y la derrota, la economía de Japón estaba caracterizada por feroces olas de inflación. El efecto era devastador para una compañía pequeña. “Puedo haber sido derrotado en los negocios, pero no he perdido en la vida”, decía él, a medida que muchos de sus colegas originales lo abandonaban. Nunca olvidaré el sonido de su voz entonces, parecía provenir de las profundidades de su vida.
Dedicó pacientemente todo su esfuerzo a animar a los hombres y mujeres que estaban luchando por reconstruir sus vidas con la ayuda del budismo. Yo sé que hay decenas de miles de personas que fueron personalmente estimuladas por él, y quienes encontraron la fuerza para enfrentar las dificultades que parecían bloquear su camino.

Aunque mi salud y mi economía personal estaban al borde del colapso, nunca abandoné a mi mentor; había decidido que le acompañaría hasta las profundidades del infierno, de ser necesario.
En vista de que no pude continuar mis estudios formales, el Sr. Toda se ofreció para enseñarme todo lo que sabía. Fue mi tutor personal; nuestras sesiones unipersonales de estudio continuaron por los siguientes diez años.

Con paciencia me instruyó sobre leyes, política, economía, física y química, astronomía y los clásicos chinos, y siempre estaba inquiriéndome sobre lo que había leído. Me animó a convertirme en inspiración para quienes no tienen la posibilidad de asistir a la escuela.
Es obvio que he olvidado los puntos específicos que aprendí. Pero los elementos esenciales — hábitos de pensamiento diarios, cómo ver las cosas y juzgarlas— han permanecido conmigo, grabados, como fue el caso, con fuego en el fondo de mi cerebro. Él nunca ofreció simplemente conocimientos, sino que siempre hacía énfasis en los procesos, con la intención de desarrollar mi comprensión acerca de cómo algo llegaba a ser de la forma que era.
Sólo un maestro verdadero y dotado por la naturaleza es capaz de ofrecer el tipo de educación que desarrolla el carácter de un individuo. Tuve la suficiente buena fortuna de encontrar en Josei Toda este tipo de maestro en extremo sobresaliente y talentoso.
Eran tiempos difíciles, y el camino hacia la creación de un movimiento de la gente por la paz estaba lleno de dificultades. Pero la fortaleza y comprensión que desarrollé al trabajar hombro a hombro con este gran hombre me ha sostenido en todo lo que he realizado desde entonces.
Llevo la fotografía de Toda conmigo en todo momento y me gusta sentir que él está siempre en mi corazón, como un padre estricto pero amoroso, observando todo lo que hago. Con cada año que pasa mi sensación de aprecio y gratitud hacia él sólo se profundiza.

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jueves, 15 de abril de 2010

LA BATALLA CONTRA EL ODIO

Por DAISAKU IKEDA



La devoción por la paz y la determinación a detener la tragedia avanzan de la mano.




Toda forma de vida conlleva dolor y sufrimiento. Sin sobrepasar severas pruebas, no puede haber grandeza en la vida. No existe una persona en la historia que haya logrado algo grande sin experimentar sufrimiento o crisis. El dolor y la tristeza cultivan las vastas tierras de nuestro ser interior y nos capacita para hacer emerger el deseo de trabajar por la felicidad de otras personas.




Alguien cuya vida demuestra esta verdad es, en mi opinión, el doctor José Abueva, quien fuera presidente de la Universidad de Filipinas.

Hace cincuenta años, cuando el joven José tenía 16 años, se encontraba remando un bote en busca de sus padres, los cuales habían sido tomados prisioneros por las fuerzas armadas japonesas que habían ocupado las Filipinas. Su padre, Teodoro Abueva, luego de negarse a cooperar con los invasores y se alistó como miembro del gobierno de la resistencia antijaponesa. La madre de José, Nena Veloso Abueva, era la cabeza del Servicio Auxiliar Femenino en la resistencia.



Los militares japoneses habían estado a la caza de Teodoro por mucho tiempo.

Tras haberse escondido en las montañas por un año con las fuerzas guerrilleras, toda la familia Abueva fue capturada, a excepción de José y su hermano Billy. Los militares japoneses separaron a marido y mujer y los torturaron. Los niños apresados fueron forzados a escuchar los gritos agonizantes de sus padres. Posteriormente los soldados se llevaron de allí a Teodoro y a Nena, y liberaron a los niños. Billy se quedó al cuidado de sus hermanos y hermanas mientras que José, en compañía de un primo, zarpó en un bote en busca de sus padres.




Aquél se convertiría en un triste viaje. Arribaron al pueblo al que había sido llevada la familia. Las noticias relativas a la reocupación norteamericana de las Filipinas se estaban dando a conocer y no se veía un solo soldado japonés en los alrededores. Orando para que se hiciera el milagro de que sus padres todavía estuvieran con vida, José buscaba un indicativo que le dijera dónde encontrarlos. Entonces escuchó rumores de que algunas personas habían sido asesinadas y lanzadas por un precipicio. Le aconsejaron que comenzara su búsqueda por allí.




Escaló la montaña. El sol ardía inclemente desde un cielo despejado. Caminó hacia dentro de un claro que se encontraba delante de un pequeño bosque. De repente, un olor amargo comenzó a golpear su olfato a medida que se acercaba al resultado de la obra de un ejecutor. Vio entonces una sucia camisa blanca de rayas azules e inmediatamente la reconoció, era de su padre. Entonces vio un pedazo del vestido color café de su madre. También encontró fragmentos de rosarios y cinturones que pudo reconocer como pertenecientes a ellos.



A pesar del horror de la experiencia, José no lloró. Se encontraba tan agotado emocional y físicamente, que las lágrimas no alcanzaban a salir. Volvió sus ojos hacia el brillante mar que se extendía en dirección a Mindanao y su mente fue inundada por pensamientos de lo que les debía haber ocurrido a sus padres. Habían sido mártires asesinados por amor a la libertad y por amor a su país. Por ello habían sido torturados y asesinados, y aquélla era la montaña en la cual sus vidas habían llegado a su fin en tan cruel sacrificio.



El doctor Abueva escribe, “Aunque esto ocurrió hace medio siglo, es algo que se encuentra grabado en mi mente. Jamás podré olvidarlo.” ¿Cuántos otros, como el doctor Abueva, han tenido que enfrentar la crueldad y la locura de la guerra, y los recuerdos que jamás desaparecerán?



Pero el doctor Abueva no muestra señal alguna de amargura cuando dice lo siguiente en una visita a Tokio: “Mis padres fueron asesinados por soldados japoneses pero ninguno de sus siete hijos guarda resentimiento alguno hacia el Japón. Me agradan los japoneses y creo que el pueblo japonés comparte con el pueblo filipino su mismo amor por la paz.”




Me sorprendió cuando escuché esto: a pesar del sufrimiento extremo que tuvo que experimentar, ha mantenido sus nobles ideales. En verdad esta persona está dotada de un corazón extraordinario. ¡Qué contraste en comparación con aquellos que asesinaron a personas inocentes y dignas! ¿A qué se debe que la mayoría de los japoneses carezcan de respeto hacia sus vecinos asiáticos? ¿Por qué no pueden percatarse de que su propia arrogancia los ha convertido en objetos de desprecio? Y aunque hoy en día el medio sea económico, la violencia y la explotación todavía se mantienen.



Después de la guerra, los hermanos Abueva, ya para entonces huérfanos, hicieron grandes esfuerzos para cuidar los unos de los otros y llegaron a convertirse en maravillosos adultos. José estudió en la Universidad de las Filipinas donde posteriormente llegó a ser profesor, luego de haber estudiado también en la Universidad de Michigan.



El doctor Abueva ha trabajado en Nepal, Tailandia, los Estados Unidos y el Japón. El venerado recuerdo de sus amados padres ha sido su sustento, dondequiera que ha estado. Todos los logros que ha alcanzado en su vida, comenzaron en el escalar de aquella montaña, aquel día fatal. Ha dedicado su vida totalmente a la paz y se ha determinado a evitar que otras personas vivan el tipo de tragedia que él vivió.



“La mayor ironía de mi vida” recalca él, “fue cuando fui seleccionado para que prestara mis servicios en la Universidad de las Naciones Unidas en Tokio.” Por un lapso de casi ocho años vivió con su esposa y su familia en el país que había asesinado a sus padres, y durante todo ese tiempo fue un embajador de amistad, con un corazón tan incomparablemente amplio como el mar.




En 1987 fue elegido presidente de la Universidad de las Filipinas. En esa ocasión, el doctor Abueva declaró “A lo largo de la historia ha habido muchos líderes de la guerra, pero ha habido pocos líderes de la paz. Yo estoy determinado a cambiar esto.”


Una preocupación del doctor Abueva era que los estudiantes de su Universidad también tuvieran conciencia de que su deber para con la sociedad era liderizar el camino para encontrar soluciones a los problemas del país.



Como presidente, puso especial énfasis en la creación de una “Casa de la Paz” para intercambios internacionales. Ésta fue quizás la cristalización de una promesa de luchar por la paz que él mismo se había hecho en su juventud. El doctor Abueva cree que la construcción de profundas relaciones entre los pueblos es más importante incluso que el enfoque puesto en las relaciones entre los gobiernos y ve los intercambios juveniles y culturales como corrientes vitales en el fluir de un gran río de paz que él está determinado a crear.




En mayo de 1993, expresando su deseo de que esto se convirtiera en un símbolo de amistad entre el Japón y las Filipinas, el doctor Abueva me invitó a la ceremonia de apertura oficial de la “Casa de la Paz”.





Yo también declaré mi determinación de dedicar mi vida, como ciudadano japonés, a construir puentes de amistad entre los pueblos asiáticos.





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jueves, 25 de febrero de 2010

AMOR DE JUVENTUD

Por DAISAKU IKEDA



Si sacrifica su propio crecimiento y talento por amor, usted nunca encontrará la felicidad.



Es tan natural sentirse atraído, estar interesado y enamorarse durante la juventud como lo es para las plantas florecer en primavera. Y más aún, las agonías por amor son muchas y variadas.



Mientras todos son libres de enamorarse o sentirse atraídos por alguien y nadie tiene el derecho de inmiscuirse en sus asuntos privados; como un viejo amigo, me gustaría explicarles cuán importante es, desde mi punto de vista, no perder la visión de luchar por su propio desarrollo personal. Por supuesto, no hay reglas en el amor ni en el matrimonio y nadie tiene derecho de restringirle de ninguna manera. Pero no me gusta ver a jóvenes envueltos en relaciones frívolas sufriendo y agonizando por ellas cuando deberían estar plenos y felices.



Mi maestro con frecuencia decía que cuando una mujer actuaba con dignidad en sus relaciones, los problemas podían resolverse. Las mujeres, decía, no deberían tener actitudes facilistas, actitudes que tomen el amor a la ligera, ya que ello les llevaría a lamentaciones y sufrimientos.



Mientras escribo estas palabras con las jóvenes particularmente en mis pensamientos, mucho de lo que digo también se aplica a los jóvenes.



Para mi, el amor debería ser la fuerza que nos ayude a expandir nuestras vidas, hacer brotar nuestro potencial con una fresca vitalidad. Esto es lo ideal, pero muy a menudo, las personas pierden la objetividad al enamorarse.



La pregunta es: “¿Esta persona le inspira a trabajar más duro, o le distrae de aquello que tiene que hacer?. ¿Su presencia le determina a entregar más energía en sus actividades, a ser una mejor persona?. ¿Le inspira a realizar sus metas futuras y trabajar por ellas? o, ¿Es esa persona su foco central, opacando todo lo demás?”.



Si usted está siendo negligente en relación a lo que debe hacer, olvidando su propósito en la vida debido a la relación que tiene, me temo que se encuentra mal encaminado. Una sana relación, desde mi punto de vista, es aquella en la cual las dos personas se animan para conseguir sus respectivos objetivos, a la vez que comparten sus anhelos y sus sueños. Una relación debe ser motivo de inspiración, vitalidad y esperanza.



En vez de convertirse en una pareja cerrada, creando un mundo en el cual sólo ustedes dos existen, es mucho más sano aprender de aquellos aspectos de su pareja que usted admira y respeta, y continuar haciendo esfuerzos por mejorar y desarrollarse usted mismo. Antoine de Saint Exupery, autor de El Principito, una vez escribió: “El amor no son dos personas mirándose una a la otra, pero sí dos personas mirando juntas hacia la misma dirección”.



Sé que gran parte de nuestra vida cotidiana tiende a ser rutinaria y poco emocionante y por eso hacer esfuerzos sostenidos para mejorarnos a nosotros mismos, puede ser difícil, pero entonces cuando usted se enamora, la vida parece estar llena de drama y emoción y sentirá que es el protagonista de una novela. Pero si usted se pierde en el amor porque se aburre y pierde todos sus caminos en la vida, entonces el amor no es otra cosa que un escape. Espero que no sucumba a esta visión de que el amor es el todo y el final, creyendo que mientras esté enamorado, nada más importa.



Incluso si usted intenta usar el amor como un escape la euforia, definitivamente, no durará mucho. Como si fuera poco usted sólo se encontrará con más problemas, dolor y tristeza. Por más que lo intente, no podrá escapar de sí mismo. Si se mantiene débil internamente, el sufrimiento lo perseguirá donde quiera que vaya. Nunca encontrará la felicidad si no cambia desde su interior. La felicidad no es algo que otro, como su ser amado, pueda brindarle. Usted tiene que conseguirla por sus propios medios. La única manera de hacerlo es desarrollando su propio carácter y capacidades como ser humano, maximizando totalmente su potencial. Si sacrifica su propio crecimiento y talento por amor usted nunca encontrará la felicidad.



Sé que ahora puedo parecer un padre estricto, pero sólo digo esto por el bien de los jóvenes, particularmente aquellas jóvenes que muy frecuentemente son tan vulnerables a la persuasión de los jóvenes. Ellas actúan como si estuviesen aturdidas y pierden la habilidad de tomar decisiones calmadas y racionales.



Debido a que las jóvenes son las que más frecuentemente salen heridas, ellas tiene todo el derecho de darle valor a su dignidad y buscar su propio beneficio.



Es por esa razón que yo siento lo importante que es para las jóvenes desarrollar fuerza interior y auto respeto.



Es degradante estar buscando aprobación constantemente. Si usted se encuentra en una relación donde no es tratada como demanda su corazón, espero que tenga el coraje y la dignidad de decidir que es mejor correr el riesgo de estar sola por un tiempo a mantener una relación infeliz.



El amor verdadero no son dos personas dependiendo la una de la otra, sólo puede ser alimentado entre dos personas fuertes, seguras de su individualidad. Una persona superficial, tendrá sólo relaciones superficiales. Si usted desea experimentar el amor verdadero, es importante primero, desarrollar una fuerte auto-identidad. El amor verdadero no es hacer aquello que el otro desea que haga, o pretender ser alguien que usted no es. El amor ideal se consigue solo entre dos personas sinceras, maduras e independientes.



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jueves, 10 de diciembre de 2009

¿Lo Lograré?

Siempre escuchamos que con el Gojonzon todos los deseos serán realizados. Sin embargo, esto no significa que el Gojonzon nos otorgue cosas automáticamente. Es el poder de nuestra propia fe y práctica lo que hace posible que fusionemos nuestras vidas con el Gojonzon y así manifestar su poder dentro de nosotros mismos. Si de verdad queremos algo, debemos orar por ello seriamente y hacer los esfuerzos apropiados.


Muchos de nosotros tenemos algún problema por el cual no queremos entonar Daimoku o algún obstáculo que nos aleja de él. Otros pueden tener algún sueño encerrado en sus corazones, que temen admitirlo porque sienten que no merecen ser felices, o porque temen sentirse frustrados de no alcanzarlos. El Daishonin en su Carta "Respuesta a Kyo'o" dice: "Usted debe creer en el Sutra del loto cuando dice: Este Sutra realiza todos los deseos de uno. Es el agua fresca y clara del estanque que calma la sed".


Qué triste sería si después de encontrar la ley mística, no pudiéramos gozar plenamente de su beneficio porque nos falta la valentía para orar con todo nuestro corazón por aquello que deseamos verdaderamente.


Seguramente nada es más frustrante que tener que mirar atrás y sentir "Nunca logré lo que realmente quería".


Si hemos sido tan afortunados de encontrar al Gojonzon, porqué no poner toda nuestra confianza en él, como dice Nichiren: "Reúna su fe y ore a este Gojonzon. Entonces, ¿qué es lo que no puede ser alcanzado?".


El poder del Gojonzon no tiene límites, somos nosotros quienes ponemos límites, con nuestras dudas y temores. Vamos a orar con valentía por lo que deseamos y cumplamos todos nuestros sueños en esta existencia.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Nuestra Actitud frente a GOHONZON

Orientación del Dr. Yamazaki(Responsable del Continente Europeo.Centro Cultural Europeo de Trets)Nuestra actitud frente al Gohonzon debe ser semejante a aquélla que uno tiene cuando está de vacaciones. Es necesario desconectarse del trabajo, y de la vida cotidiana. Esto es importante para regenerarse, estar libre de tensiones y relajado. Si consideramos la práctica como una prolongación más de nuestra vida mundana, ésta no es eficaz.En la Ceremonia del Aire (Gongyo), uno se desconecta de la tierra y se eleva. Y si está dominado por sus problemas frente al Gohonzon, nada bueno aparece. Es necesario elevarse, convertirlo en un momento especial... relajante. Ésta es una ceremonia de ''Ku''. ¡Soy un Buda frente al Gohonzon!El Gohonzon es como un espejo, por lo tanto, para ingresar en su mundo no es preciso sentirse encarcelado, ni apegado, ni dominado, ni culpable, ni sin valor, ni tener arrogancia. Es necesario ser indiferente a nuestros propios pensamientos. Uno no lucha frente al Gohonzon, sino que se relaja ilimitadamente tal como si estuviera en el aire. Con esta clase de ichinen durante quince minutos... es suficiente.¡Desde el primer daimoku, cambie el mundo, sienta el universo, perciba ''Ku'', ''Ke'', y 'Chu''! (''Ku'' es el mundo del Buda; ''Ke'' es uno mismo; ''Chu'' es toda la fortaleza y la sabiduría del universo.)Entonces uno puede recuperar todas las fuerzas del universo. La sabiduría para escuchar, creer, reflexionar y decidir. Rechace su propia arrogancia y permítale a su sabiduría emerger, yendo más allá del tiempo y del espacio para poder desintoxicarse frente al Gohonzon. Nada se encuentra demasiado lejos durante nuestro gongyo de la mañana y de la tarde: es allí cuando somos Budas. ¡Debemos tener confianza para encontrar un sentido a la Ceremonia del Aire y proclamar nuestra convicción de ser el Buda de la vida eterna, el Buda de ichinen sanzen y el Buda de la confianza y la alegría! •


Publicado por Susana Dann el octubre 27, 2009 a las 10:04pm en Aprendiendo Budismo

viernes, 7 de agosto de 2009

Los deseos y la iluminación

Las personas que conocen el budismo de Nichiren por primera vez, con frecuencia se sorprenden por la postura que éste toma en cuanto a los deseos, pues parece contradecir la imagen tradicional del budismo. Para muchos, el budismo está asociado al ascetismo y, en efecto, hay muchas escuelas y tradiciones que enfatizan la necesidad de eliminar los deseos y cortar con todos los apegos. No hace falta decir que una vida controlada por los deseos es miserable.
En las escrituras budistas el símbolo de este estado de vida son "demonios hambrientos" con cabezas gigantes, enormes bocas y gargantas tan estrechas que se les hace imposible saciar el hambre. El horror que, deliberadamente, provocan estas imágenes, nació de la necesidad que sintió el Buda Shakyamuni de impactar a las personas con respecto a sus apegos a las cosas, incluyendo el apego a la existencia física, todo lo cual con el tiempo cambia y se pierde.
Shakyamuni trataba de decirles que la felicidad real no habría de hallarse en nada de eso. Las tendencias profundamente arraigadas a los apegos y los deseos, en japonés bonno, se traducen al español como deseos mundanos o, también, impulsos humanos. Pero, ya que estas tendencias también incluyen el odio, la arrogancia, la desconfianza y el miedo, la traducción "motivos o impulsos engañosos" podría resultar en algunos casos más apropiada. ¿Pero acaso es posible eliminar realmente tales deseos y apegos? Después de todo, los apegos son sentimientos humanos naturales y los deseos son un aspecto vital y necesario de la vida. El deseo, por ejemplo, de protegerse a sí mismo y a los seres amados ha sido inspiración para gran cantidad de avances, desde la creación de grupos sociales de apoyo hasta el desarrollo de las construcciones y los sistemas de calefacción. Asimismo, el deseo de entender el lugar de la humanidad en el cosmos, ha llevado al desarrollo de la filosofía, la literatura y el pensamiento religioso. Los deseos forman parte integral de lo que somos y de lo que queremos llegar a ser. En este sentido, eliminar todos los deseos no es posible ni, de hecho, deseable. Si nos despojamos por completo de ellos, podríamos terminar socavando nuestra voluntad de vivir, tanto individual como colectivamente. Las enseñanzas de Nichiren enfatizan la transformación de los deseos, no su eliminación. Los deseos y los apegos son vistos como combustible en la búsqueda de la iluminación. Él dice: "Ahora, Nichiren y sus seguidores que entonan Nam-myoho-renge- kyo(...) queman la leña de los deseos mundanos y contemplan el fuego de la sabiduría iluminada (...)". En el mismo tenor, el Sutra del valor universal establece: "Incluso sin extinguir sus deseos mundanos o negando los cinco deseos, ellos pueden purificar todos sus sentidos y erradicar todas sus faltas". El enfoque de Nichiren tiene el efecto de popularizar, humanizar y democratizar el budismo.
En otras palabras, al hacer que las aspiraciones, los sueños y las frustraciones de la vida diaria sean el "combustible" para el proceso de la iluminación, Nichiren abre el camino del budismo a quienes hasta entonces se habían visto excluidos de practicarlo, debido –por ejemplo– a la tradicional exigencia de retirarse a la meditación. Tal es el caso de quienes desean continuar jugando un papel activo en el mundo secular. De tal manera que no es coincidencia que esta actitud hacia los deseos ocupe un lugar central en la tradición del budismo mahayana, con énfasis en el papel de los practicantes laicos. Para las personas que viven en medio de los cambios constantes y la tensa realidad, estos desafíos son, precisamente, los estímulos más efectivos para dedicarse a la práctica budista, en lugar de un objetivo abstracto de "iluminación" que requiera cortar con todos los deseos y apegos. Sobreponerse a los problemas, realizar sueños y metas largamente acariciados, es en este tipo de eventos cotidianos donde encontramos un sentido de realización y felicidad. El presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, ha enfatizado la importancia de no cortar nuestros apegos, sino de entenderlos y, al final de cuentas, utilizarlos. Las experiencias de la fe de los miembros de SGI describen eventos y cambios que parecen a simple vista estar enfocados en lo externo y lo material de la vida. Pero tales "beneficios" son sólo una parte de la historia. El budismo divide los beneficios de la práctica en "visibles" e "invisibles" . Los beneficios de obtener un nuevo trabajo, vencer una enfermedad, un matrimonio exitoso y así sucesivamente, no están separados de un profundo y, a veces, doloroso proceso de reflexión personal dirigido a una transformación interna.
El grado de motivación que se genera por los deseos puede aportar tal intensidad a nuestra práctica que, finalmente, se obtiene la recompensa espiritual. Bonno soku bodai significa literalmente "Los deseos mundanos son la iluminación" y el concepto conforma una tesis clave en el budismo de Nichiren. A través de nuestra práctica budista, hasta el más mundano y engañoso impulso puede ser transformado en algo más amplio y noble, y nuestros deseos cambian, de forma natural, pasando de estar enfocados en nosotros mismos, a extenderse a familiares, amigos, comunidades e incluso al mundo entero. De esta forma, la naturaleza de los deseos se transforma gradualmente, pasando de deseos por lo material y físico, a deseos orientados más hacia lo espiritual, para llevar una vida más plena. Como dice el presidente Ikeda: "Creo en la existencia de otra clase de deseos humanos: a esto lo llamo el deseo fundamental, y tengo la convicción de que este deseo fundamental es la fuerza que impulsa activamente a todos los otros deseos humanos hacia la creatividad. Es la fuente de toda la energía impulsora inherente a la vida; también es el anhelo de unir la propia vida con la vida del universo y obtener su energía vital".
[ Cortesía de la revista SGI Quarterly, edición de enero de 2000 ]